Efectos de las principales micotoxinas presentes en la ración total mezclada en ganado lechero en alta producción
Tesis de licenciatura
Versión publicada
Monografía
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Torreón, Coahuila, México
"Las micotoxinas son metabolitos fúngicos que pueden reducir el desempeño y alterar el metabolismo del ganado. Son producidas como metabolitos secundarios bajo condiciones propicias en el campo, durante el transporte o almacenamiento de alimentos. Las toxinas fúngicas son metabolizadas en el hígado y los riñones, así como también por microorganismos en el tracto digestivo. Gracias a la presencia del rumen y su densa población microbiana, la diferencia entre las micotoxinas originales y sus metabolitos es probablemente mayor en los rumiantes que en los no rumiantes. En muchos casos, el metabolismo del rumen tiene una función protectora. Sin embargo, la equivocación más común es creer que los efectos de varios xenobióticos, incluyendo las micotoxinas, son cualitativamente idénticos en los rumiantes a los vistos en monogástricos y diferenciarlos únicamente por su potencia tóxica.
Las principales clases de micotoxinas incluyen: aflatoxina, trichotecena, zearalenona y ocratoxina. La mayoría de las micotoxinas de importancia son producidas por tres géneros de hongos, denominados, aspergillus, penicillium, y fusarium.
Efectos sobre el ganado
Las aflatoxinas (AF) reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos de proteína en la dieta. También afectan la calidad de la leche y se transforman en aflatoxina M₁ (AFM₁) a partir del alimento que han contaminado. El líquido ruminal o las bacterias del rumen en ovinos o bovinos no convierte la aflatoxina en sus metabolitos. La aflatoxina B₁ (AFB₁) es absorbida rápidamente del tracto digestivo y es metabolizada en el hígado para convertirse en AFM₁. Este metabolito se encuentra en grandes cantidades en la leche. Es necesario un cercano monitoreo del lácteo para detectar aflatoxinas debido al peligro que existe de que su potencial carcinogénico entre a la cadena alimentaria humana.
Las aflatoxinas reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos de proteína en la dieta
Ha sido reportado que la ocratoxina A (OTA) afecta al ganado, pero se ha demostrado que se degrada rápidamente en el rumen, por lo que se cree que tiene limitadas consecuencias, a menos que sea consumida por becerros jóvenes prerrumiantes.
Información publicada indica que los rumiantes tienen una alta capacidad ruminal para hidrolizar la micotoxina nefrotóxica, la ocratoxina A, a su metabolito no tóxico o menos tóxico, la ocratoxina α. Esto parece ser una de las razones para la relativa resistencia de los rumiantes a los efectos tóxicos de la ocratoxina A en comparación con los monogástricos. No obstante, operaciones lecheras modernas incluyen grandes cantidades de concentrados en la dieta, mismas que afectan el ambiente ruminal modificando la población bacteriana del rumen y que consecuentemente pueden alterar la degradación de la OTA en el mismo.
La zearalenona (ZEN) es una micotoxinaestrogénica no esteroidalbiosintetizada por una variedad de hongos fusarium. Hongos productores de ZEN contaminan el maíz y también colonizan, en menor medida, la cebada, la avena, el trigo, el sorgo, el mijo y el arroz. El efecto tóxico de la ZEN o sus metabolitos parece depender de su interacción con los receptores de estrógenos, afectando a cerdos, ganado y borregos. Altas concentraciones de ZEN en el alimento del ganado han sido relacionadas con infertilidad, aumento de tamaño de la glándula mamaria, reducción de la producción láctea, vaginitis y secreción vaginal, especialmente en vaquillas lecheras inmaduras. La toxina T-2, una micotoxina muy potente en ganado, ha sido asociada con gastroenteritis, hemorragias intestinales y muerte. El rechazo del alimento es otro signo clave en el ganado expuesto a raciones contaminadas con trichotecenas.
También se cree que la toxina T-2 induce la inmunosupresión en el ganado al disminuir las concentraciones de IgM, IgG e IgA en suero así como las funciones de los neutrófilos.
Métodos para proteger a los animales
El método más aplicado para proteger a los animales contra las micotoxinas es la utilización de adsorbentes mezclados con el alimento, mismos que deberían atar eficientemente a las micotoxinas en el tracto gastrointestinal de forma profiláctica más que terapéutica, evitando los efectos tóxicos en el ganado y la transferencia de las toxinas a los productos de origen animal.
La eficacia de los adsorbentes de micotoxinas fue evaluada en dos pruebas de campo llevadas a cabo en México. Los estudios se realizaron en granjas lecheras con altos índices de producción láctea. Todos los análisis se hicieron en el Instituto Nacional de Investigación para Ganado en México.
En la primera prueba el hato fue dividido en dos grupos y a cada uno le fue asignado un tratamiento diferente.
El grupo control se mantuvo con el mismo tratamiento dietético, suplementado con el adsorbente de micotoxinas que originalmente se estaba utilizando en la granja. La alimentación del grupo tratado fue suplementada con Toxisorb a razón de 0.4% de la dieta. Un análisis de micotoxinas mostró que el forraje y las muestras de alimento
estaban contaminados con diversas toxinas Las micotoxinas son metabolitos fúngicos que pueden reducir el desempeño y alterar el metabolismo del ganado. Son producidas como metabolitos secundarios bajo condiciones propicias en el campo, durante el transporte o almacenamiento de alimentos. Las toxinas fúngicas son metabolizadas en el hígado y los riñones, así como también por microorganismos en el tracto digestivo. Gracias a la presencia del rumen y su densa población microbiana, la diferencia entre las micotoxinas originales y sus metabolitos es probablemente mayor en los rumiantes que en los no rumiantes.
En muchos casos, el metabolismo del rumen tiene una función protectora. Sin embargo, la equivocación más común es creer que los efectos de varios xenobióticos, incluyendo las micotoxinas, son cualitativamente idénticos en los rumiantes a los vistos en monogástricos y diferenciarlos únicamente por su potencia tóxica.
Las principales clases de micotoxinas incluyen: aflatoxina, trichotecena, zearalenona y ocratoxina. La mayoría de las micotoxinas de importancia son producidas por tres géneros de hongos, denominados, aspergillus, penicillium, y fusarium.
Efectos sobre el ganado
Las aflatoxinas (AF) reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos de proteína en la dieta. También afectan la calidad de la leche y se transforman en aflatoxina M₁ (AFM₁) a partir del alimento que han contaminado. El líquido ruminal o las bacterias del rumen en ovinos o bovinos no convierte la aflatoxina en sus metabolitos. La aflatoxina B₁ (AFB₁) es absorbida rápidamente del tracto digestivo y es metabolizada en el hígado para convertirse en AFM₁. Este metabolito se encuentra en grandes cantidades en la leche. Es necesario un cercano monitoreo del lácteo para detectar aflatoxinas debido al peligro que existe de que su potencial carcinogénico entre a la cadena alimentaria humana.
Las aflatoxinas reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos
de proteína en la dieta
Ha sido reportado que la ocratoxina A (OTA) afecta al ganado, pero se ha demostrado que se degrada rápidamente en el rumen, por lo que se cree que tiene limitadas consecuencias, a menos que sea consumida por becerros jóvenes prerrumiantes.
Información publicada indica que los rumiantes tienen una alta capacidad ruminal para hidrolizar la micotoxina nefrotóxica, la ocratoxina A, a su metabolito no tóxico o menos tóxico, la ocratoxina α. Esto parece ser una de las razones para la relativa resistencia de los rumiantes a los efectos tóxicos de la ocratoxina A en comparación con los monogástricos. No obstante, operaciones lecheras modernas incluyen grandes cantidades de concentrados en la dieta, mismas que afectan el ambiente ruminal modificando la población bacteriana del rumen y que consecuentemente pueden alterar la degradación de la OTA en el mismo.
La zearalenona (ZEN) es una micotoxinaestrogénica no esteroidalbiosintetizada por una variedad de hongos fusarium. Hongos productores de ZEN contaminan el maíz y también colonizan, en menor medida, la cebada, la avena, el trigo, el sorgo, el mijo y el arroz. El efecto tóxico de la ZEN o sus metabolitos parece depender de su interacción con los receptores de estrógenos, afectando a cerdos, ganado y borregos. Altas concentraciones de ZEN en el alimento del ganado han sido relacionadas con infertilidad, aumento de tamaño de la glándula mamaria, reducción de la producción láctea, vaginitis y secreción vaginal, especialmente en vaquillas lecheras inmaduras. La toxina T-2, una micotoxina muy potente en ganado, ha sido asociada con gastroenteritis, hemorragias intestinales y muerte.
Métodos para proteger a los animales
El método más aplicado para proteger a los animales contra las micotoxinas es la utilización de adsorbentes mezclados con el alimento, mismos que deberían atar eficientemente a las micotoxinas en el tracto gastrointestinal de forma profiláctica más que terapéutica, evitando los efectos tóxicos en el ganado y la transferencia de las toxinas a los productos de origen animal"
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